¿Dónde fuiste?
Se acabó el camino. No veo señales de lo que alguna vez fuimos.
El cigarro se consume y estoy mirándolo desaparecer.
Las horas pasan y sigo mirando. Ansiosa de que vuelvan las horas felices. Los abrazos y la valentía.
Estoy cansada, ya ves.
¿Cuál es la valía de una mujer que se olvida a sí misma y espera?
¿Cuál es la valía de una muchacha al borde del colapso?
¿Qué puede hacer alguien sin fuerzas para remar en medio de ese océano en donde no hay vida ni esperanza?
Estoy cansada, ya ves.
Quisiera que volvieras, que dijeras que estás equivocado. Que estás loco por haber pensado en desaparecer.
Pero lo triste es que sé que eso no pasará. Ya ni hay esperanza ni deseo. Y yo ya estoy cansada, ya ves.
Tengo una vida por rehacer. Ya no me conozco. Quisiera sacarte de mi sistema pero soy toda tuya. Pero estoy cansada.
Espero recobrar las fuerzas. Levantarme un día y sentir que puedo continuar mi camino.
Es difícil armar la ruta cuando te cambian el mapa.
Estoy intentando volver a escribir y no encuentro el sentido.
La vida que quería construir contigo se esfumó.
Me siento desolada, rechazada, sin valor.
Debo encontrarme a mí misma. Pero estoy cansada, ya ves.
Sigo mirando el teléfono pensando que hablarás. Pero ya estás decidido y no puedo volver a ti sin una señal.
Estoy cansada. No quiero volver al mundo.
Y me quedo aquí en pelotas. Tratando de armar a esta mujer rota.
Recoger los pedazos repartidos en estos años.
Ya no puedo buscarte más. Necesito que tú me busques. Que tú me necesites. No espero que dependas, espero que me ansíes. Y ya nada de eso queda.
El reloj sigue avanzando y no queda nada que esperar.
¿Por qué ya no estoy en tu corazón?
¿Qué hice?
¿De qué sirve intentarlo si ya nada vale?
23/12/2019
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