Un ejercicio pleno de conciencia
matizado con las ganas de no hacer mucho y dejar que el paisaje se vaya despejando a solas
Voy elucubrando caminos posibles
Dos o tres maneras de hacer las cosas.
Me encuentro bailándole a la penumbra
Y las manos de esa sombra recorren mi cuerpo y me encienden las tetas
(Qué complicado es el encierro cuando no lo estás buscando).
Me construí un amante que me hace querer bailar todos los días
Un amante falso. soñado y perfecto
Que me conoce poco y nada
Que me toma la cintura y me dirige a un rincón
me abraza, me contiene, me rompe y saca lo salvaje.
Me explico: Tengo ganas de follar como nunca.
Y este amante son las ondas cuidadosamente elegidas para salvar el momento.
Porque siempre te puedes follar a ti misma.
Pero antes tienes que construir un escenario de sensaciones y desaciertos.
Una forma torpe de comenzar a tocarte.
Un contrato de humildad y entrega.
Luego jugar a que hay una tensión por ahí que necesita liberarse.
Algo que te están quitando de a poco.
Un objeto a poseer.
Entonces decides recuperarlo con violencia
Tomar lo que te ofrecen
Sin miramientos
Sin vergüenza.
Sentirse dominando el baile.
Soltar el cuerpo y ver cómo una agüita te recorre al ritmo de la música
Una brisa tocándote el cuello
Una suerte de arma frágil rozando el monte de venus
Un pensamiento cochino y chistoso
Cochino y tropical
Tropical y pervertido.
Las caderas se distorsionan
La cintura se vuelve poderosa y sensible
Los brazos al aire
La energía besándote entera
El corazón latiendo y escurriéndose por los pezones
Y ahí estás
Sintiendo cómo puedes follarte a la misma noche
A esas mismas olas musicales
Tienes esa capacidad de construir realidad si lo necesitas.
Creo que puedo sobrevivir otra noche…
22/03/2020
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